Preguntas para hornear

El año pasado empezó para mí lo que algunos podrían llamar una crisis existencial, para otros podría ser el principio de un camino y para mí simplemente lo podría definir como tener un montón de preguntas y nadie a quién preguntárselas.

La pregunta que más me atormenta: ¿Para que vivimos si vamos a morir?

No la comparto con mucha gente porque siento que es una pregunta altamente negativa. Pero detrás de esta pregunta lúgubre para mí hay mucha vida y sobre todo motivación.

Debido a que no me atrevo a hacerle a muchas personas esta pregunta (en realidad a nadie) me la vivo dándole la vueltas en la intimidad de mi propia cabeza. Sin embargo, busco respuestas donde sea y el otro día sin preguntar escuché algo que me gustó.

Me dijeron que lo más difícil de vivir la vida es no disfrutarla. Eso fue un golpe duro. Porque entonces ¿qué significa vivir la vida disfrutando? Ahora que tengo más tiempo para mí (porque trabajo bajo mis reglas y mis horarios) me he dado cuenta que tanto la abundancia de tiempo, como su escasez son motivadores de vida.

Así que tengo tiempo y tengo una clave de la respuesta que estoy buscando: disfrutar. Entonces me puse a leer un libro sobre el placer. El placer el parecer está en todo, no sólo en la cama. De acuerdo a una definición placer es expandirse, porque al contrario, cuando sentimos dolor nos contraemos (tanto física como emocionalmente).

También es importante recordar que de acuerdo al tao, vida es igual a flexibilidad y muerte a rigidez. Empiezo a ver similitudes. En uno nos ponemos tiesos y en otro flojitos.

Hoy, mientras escribo, es lunes. Y así como muchos estoy odiando el pobre lunes. No sé ni qué hacer para que me caiga mejor mi amigo primerizo de la semana. Y no quiero que pase más rápido el día y que acabe porque cada día es una joya bajo la premisa de que tenemos nuestros lunes contados.

Así que igual que el lunes pasado me puse a hacer pan. Esta semana en forma de baguettes. Mientras escucho la música y amaso los ingredientes pienso y medito: expansión, flexibilidad, amor, placer. En el fondo me canta alguien en francés. Dicen que el truco está en activar todos los sentidos. Y así me doy cuenta que mis manos pegajosas de masa están enredadas con los ingredientes y ya no estoy amasando el pan, él me amasa a mí y somos uno mismo porque ya no distingo mis dedos entre todo. Lo cual cambia toda mi energía para el resto de la tarde. Al rato la casa olerá deliciosa y después de un par de horas podré probar un poco de vida, de flexibilidad y de amor. El lunes estará cerca de su fin pero más satisfecho que nunca.

Saludos panaderos (volumen 2),

La Citadina.

Un pensamiento en “Preguntas para hornear

  1. La vida y la muerte son la misma linea, la distancia que las separa es la oportunidad de encontrar el significado y todo este camino esta lleno de sorpresas, ya que cada instante es eso, Leí alguna vez que todo el universo se construyo en un abrir y cerrar de ojos, cuando descubrí esta maravilla me quede asombrado de que es cierto, la vida es el momento de luz, y esta es como una vela, tendrá que terminar. Todavía no hay respuesta para que estamos y para que venimos.

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