¿Qué pasa cuando nos desvelamos?

Hola queridos lectores de Mex Appeal y bienvenidos de vuelta de un fin de puente.

Como hoy estamos todos a medias tintas les quiero compartir un artículo que escribí hace un par de años sobre lo que nos pasa cuando nos develamos. Pensé que sería mi regalo para ustedes en este día no tan trágico porque lunes ya pasó y el viernes está más cerca así que ánimo para todos aquellos que se sienten un poco desvelados y para los que no un par de datos curiosos nunca están de más…

Anoché me desvelé. Siempre que esto sucede la paso muy mal al día siguiente. Confieso que por un tiempo pensaba que eran los estragos de los excesos nocturnos, sin embargo, hace mucho que no tomo y nunca he fumado. Así que eliminé estos dos factores de la ecuación y aun así cuando me desvelo sigo sintiendo al día siguiente como si me hubiera aventado frente a un tren y que mis nervios están un poco… alterados… digamos. Un ejemplo de esto podría ser: Yo neurótica – Noooooo se acabó la leche por Dios ¿qué haré ahora? Y luego entra un poco de raciocinio y que me dice: Ok pues, puedes comprar más, y yo neurótica es como: Sí, tienes razón ¿por qué no lo pensé? Y tal vez llore un poquito (no sé por qué, igual porque la vida está llena de soluciones, y porque volverá a haber leche en mi casa algún día). ¿O será porque estoy desvelada?

Así que hoy decidí informarme para entender si soy un ser descomunal que sufre una metamorfosis con falta de horas de sueño. Después de un poco de research descubrí que soy completamente humana. Cosa que me llevó a pensar que, si a mí me pasa, tal vez a alguno de ustedes también. Es por eso que aquí les hago un resumen amigable de lo que nos pasa cuando dormimos menos de lo esperado:

Te estresas más –  Cuando no duermes lo suficiente se elevan los niveles de cortisol “la hormona del estrés”. Un estudio comprobó que cuando un grupo de personas durmió 6 horas en vez de 8 se elevaron significativamente sus niveles de cortisol. Dormir la cantidad de horas adecuadas ayuda a que el cuerpo tenga tiempo suficiente para restaurar los niveles de estrés que tuvo durante el día y nivelarlos para estar listo para el día siguiente. [Razón por la que entré en pánico hoy cuando recibí un correo que me pedía realizar ciertos trámites “muy complicados”].

Te da más hambre –  Está comprobado que cuando una persona no ha dormido lo suficiente esto tiene un impacto directo en el cerebro y en particular en zonas que controlan el apetito. Estudios demuestran que la comida chatarra en un cerebro cansado recibe respuestas más positivas. Esto se debe a que la parte del cerebro que regula el impulso de comer se siente muy entusiasmado, pero al mismo tiempo se reduce la actividad en la corteza frontal del cerebro que se dedica a tomar decisiones racionales y medir consecuencias, lo cual hace que nos cueste mucho más trabajo frenar los impulsos. [Razón por la cual tenía ganas de desayunar chilaquiles, tomar refresco a la hora de la comida y atascarme una caja de chocolates, todo esto sin control].

Eres más propenso a subir de peso – Por todo lo mencionado en el punto anterior a la larga, esto tiene un impacto en nuestro peso. Estudios demuestran que entre menos horas durmamos, más propensos somos a la obesidad y que la gente que no ha dormido suele escoger comida con un nivel calórico mucho más alto que cuando han descansado bien.

Tu habilidad para concentrarte disminuye – Está comprobado que la falta de sueño afecta los lóbulos frontales del cerebro lo cual hace que la comunicación entre ellos disminuya. Por lo que en términos de concentración, se ve afectada la atención espacial, auditiva y visual. Y olvídate de hacer una actividad monótona por mucho tiempo. [Ahora entiendo por qué siento que me estoy quedando bizca al escribir este post].

Afecta tu memoria – El modo en que se almacena la memoria se ve afectado por el funcionamiento de los lóbulos frontales también, por lo tanto, sale afectada. Cuando duermes, una parte del cerebro (llamada hipocampo) reproduce lo que has aprendido mientras estabas despierto. Esto le ayuda a codificar las cosas que ha aprendido y archivarlas en la memoria a largo plazo. Si no dormimos no ocurre esto y se nos olvidan cosas importantes que por decir así “quedan sin archivarse”. [Desvelarte estudiando ya no parece ser tan buena idea. De haber sabido].

Emocionalmente irracional – La depravación de sueño estimula partes de tu cerebro que están asociadas a la depresión. Esto también hace que tengas una reacción exagerada a experiencias negativas. [Llorar sin razón ahora tiene una explicación].

Tomas malas decisiones – Como ya lo vimos en varios temas, el lóbulo frontal del cerebro sufre de estragos y debido a que en esta zona se regula la toma de buenas decisiones y el buen juicio no es difícil de entender que ésta tarea se nos complique. [Escribir este post en este estado definitivamente no fue una de mis mejores decisiones el día de hoy].

Se te complica resolver problemas – Durante el sueño, el cerebro integra nuevos recuerdos con otros  que ha aprendido previamente. Esto ayuda a que reconozcamos patrones y podamos resolver problemas sin tanto esfuerzo. Si pierdes sueño, te pierdes de esta ayuda subconsciente de resolución de problemas. [Qué buena onda es el cerebro].

Acumulas residuos tóxicos en tu cerebro –Como si fuera un coche, cada noche el cerebro se da una especie de “servicio” para reparar y restaurar sus neuronas. Si no dormimos el tiempo suficiente, esto no sucede como debería. Así que cuando dormimos, nuestro cerebro básicamente se limpia y lo que no nos sirve lo expulsa a través de su sistema linfático (llamado sistema glinfático). Pero cuando no dormimos, el cerebro no se desintoxica, se acumula “basura” y no se repara lo que se tiene que arreglar para que todo funcione perfecto al día siguiente. [En el momento preciso que estoy escribiendo esta parte del post, quiero llorar. No es broma.]

Habiendo visto el gran impacto que tiene la relación que tenemos con nuestra almohada no se trata de convertirnos en paranoicos estilo Cenicienta y que salgamos corriendo antes de que den las 12 a nuestras camas. Pero igual entender lo que pasa nos da un poco más de tranquilidad. Por mi parte sé que la próxima vez que me desvele la pensaré dos veces y si aun así me desvelo, sé un poco sobre qué puedo esperar al día siguiente y tal vez, sólo tal vez, pueda ser un poco más amable conmigo misma. [¿Es en serio? ¿Terminé de escribir? Creo que sí].

La Citadina.

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