Trumpinator

En la caricatura de Marcos Sorensen para el New Yorker, rica en tonos anaranjados y amarillos, aparece la estatua de un famoso golfista barrigón, enlazada por sendas cuerdas tensas que ya la han arrancado de su base y están a un tirón más de hacerla caer. Lo chusco de la imagen —eso que cuesta o debería costar trabajo creer, y por eso nos hace reír— no parece ya tanto la decadencia misma del personaje, como el recordatorio de cuán estúpida es su celebridad. Imposible construir una estatua en su honor sin que el tiempo la vuelva caricatura. Y hoy el tiempo parece tener prisa.

Escribe Tim Miller, uno más de sus inspirados críticos: “Donald Trump no es solo un mal hombre. Es la personificación de la iniquidad y la inmoralidad y el egoísmo. Es seguro campeón de los siete pecados capitales y no muestra el menor vestigio de cualquiera de las virtudes cardinales. No tiene un solo atributo de carácter que quisieras que tu pequeño hijo emulara en absoluto. No le importa nada ni nadie más allá de sí mismo”.

Rara vez las estatuas caen con discreción, y cuanto más se tarden en tambalearse más serán los adeptos que caigan junto a ellas. Cabe poner en duda que a un hombre del talante mandón de Donald Trump, acostumbrado a hacer su voluntad a cualquier precio (siempre que otro lo pague, ya se entiende), le preocupe tantito la posibilidad de no dejar tras de sí piedra sobre piedra. Al contrario, si al final ha de hundirse querrá hacerlo con todos los suyos por delante, y será en ellos que deje caer la culpa. ¿Pero de qué demonios se quejarían, si le han vendido su alma a un pájaro de cuentas, del cual son aún cómplices, exégetas, corifeos, tapetes y lamesuelas ante los ojos del mundo entero?

Mucho se habla hoy en día de la situación frágil de los tristes secuaces de Trump, que son testigos de su derrumbe en las encuestas y una vez más les toca pretender que no ven lo que ven. Tal parece que ninguna rata se atreve cuando menos a amagar con abandonar el barco, puesto que ya se sabe cómo tratan los pájaros de cuentas a los desertores. ¿Y qué otra cosa les queda esperar a quienes ya se miran en camino al desastre, sino un milagro más de su patrón?

Igual que esos bandidos que se han hecho míticos por las múltiples vidas que parecen tener, aseguran creyentes y evangelistas que el candidato Trump resucitará antes de Noviembre, tal como lo hizo cuatro años atrás, pero conforme pasan las semanas es más notorio el miedo que el entusiasmo. Miedo a que se les muera el personaje, miedo a que a última hora resucite. Pánico al Trumpinator. Pues hasta hoy, por lo visto, temen menos su ausencia que su venganza. Se diría que van camino del abismo manoseando con toda discreción las cuentas del rosario. Su única salvación está en manos de un mentiroso patológico al que nadie se atreve a contradecir, cuyos defectos y carencias les son tan familiares que ellos mismos trabajan en disimularlos.

Una estatua que cae se parece a una carta de amor en llamas: es el emblema ideal del desengaño. Cree uno en quien ya sabe que le miente por miedo a sepultar las ilusiones que hipotecó a su nombre. Por no sentirse ingenuo, engañado, perdedor, y hacerse otra vez cargo de las insuficiencias que la fe desmedida había conseguido emborronar. Hasta que un día no puede negar que lo que fue una estatua tiene ya pinta de caricatura. Make America great again? Con el indiscutido primer lugar mundial en muertos e infecciones por coronavirus, no se ve más grandeza en torno al presidente-candidato que el desastre de proporciones bíblicas que vino a desnudar su inmensa ineptitud, no exactamente para sorpresa del mundo. Donald Trump: esa caricatura con ínfulas de estatua. 

Este artículo fue publicado en Milenio el 18 de julio de 2020, agradecemos a Xavier Velasco su autorización para publicarlo en MEX APPEAL.

Foto:

https://www.eltiempo.com/mundo/eeuu-y-canada/donald-trump-suspende-aportes-de-estados-unidos-a-la-oms-484420

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s