La ciencia del dolor

A diario experimentamos, al menos, una ínfima dosis de dolor. Ya sea que golpeemos el meñique del pie contra la patita del buró o que suframos la más compleja intervención quirúrgica, el dolor es el común denominador. A lo largo de nuestra existencia nos convertimos en expertos lidiadores del dolor. Es más, hemos utilizado nuestro conocimiento científico para desarrollar comprimidos aliviadores del dolor, los siempre bien recibidos analgésicos.

Los dolores espirituales, los bien llamados dolores del corazón también existen y funcionan de manera similar a los dolores físicos. Aunque los males espirituales son un tanto más complejos de tratar, no existe analgésico tangible para tratarlos y la ciencia es limitada en este terreno.

El dolor, físico y emocional es intrínseco al ser humano, a su aprendizaje y crecimiento. Nuestra niñez está marcada por los dolores producto de nuestra falta de conexiones neuronales apropiadas. Caídas, huesos rotos y moretones son parte de nuestro método de maduración y aprendizaje físico. A medida crecemos experimentamos dolor en sus diversas etapas e intensidades, aprendemos a lidiar con los achaques físicos y poco a poco nos adentramos en los del corazón.

La gran diferencia entre los dolores físicos y los emocionales es que los físicos sanan, los internos, los del corazón, no siempre.

Los dolores intangibles, tan reales y existentes aunque no los podamos ver, son producto de la muerte de algún ser querido, por la rotura de una relación amorosa, cuando tocan alguna fibra sensible interior de modo agresivo, impotencia, tristeza, en fin, les hemos puesto diferentes nombres a los matices del dolor del alma. Sentimientos incomprensibles, tal vez, pero que muchos hemos aprendido a aceptar, tolerar y superar.

El dolor del alma representa una mayor complejidad sobre el dolor físico. Las dolencias del cuerpo no matan, las dolencias del corazón calan tan profundo y si no son bien encausadas pueden traer consecuencias catastróficas, incluso la muerte. Me intriga conocer qué hay en la mente de las personas cuyos pesares emocionales son de tal magnitud que los induce a flagelarse como medida correctiva o sanadora. Cada cabeza es un mundo, sin duda.

Ver a mis hijas felices y sonrientes me hace el hombre más feliz del mundo. Justo en esos instantes mi mente me devuelve a la tierra y me dice que algún día se irán de mi lado y emprenderán su propio camino. El dolor me recuerda su omnipresencia y me susurra al oído, como eterno enemigo, diciéndome que ese día llegará y que habremos de vernos nuevamente. O tal vez como fiel amigo hablando verdad para mantenerme siempre consciente de que mis hijas, en realidad, no son mías y más me vale aceptarlo, por el bien de todos. Aún no distingo la diferencia.

Recuerdo las palabras de un entrenador de fútbol, al final de cada sesión de trabajo físico nos hacía cerrar con series de lagartijas, devastados tras el entrenamiento nos gritaba por el altavoz con tintes emotivos: “venga, que si no les duele, no sirve”. Esa filosofía es útil y aplica con cualquier tipo de dolor, físico o del alma, si no duele no sirve. Si no experimentamos el dolor jamás aprenderemos a superarlo. Por eso crecer duele, por eso nacemos pequeños y torpes, para vivir el proceso primero físico y posteriormente llevarlo al plano emocional. No hay dolor tan grande que no pueda ser superado, para eso estamos diseñados.

Sé bien que algún día mis hijas se van a casar y me dolerá entregarlas en el altar. También sé que mis padres deberán seguir el camino de todos en la tierra y me dolerá darles el último adiós. También sé que veré partir a más personas valiosas y el proceso será el mismo. Sé que me va a doler, le pido a Dios que prolongue lo más posible esos momentos, pero son inevitables, deberé estar listo para ver de nuevo a la cara al dolor y decirle: “Bienvenido, te he estado esperando”. Como a un viejo conocido.

Adorable Pollito

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s