Seguridad vial

Hace unos días el buen Billy Brown escribió unas líneas respecto del famoso accidente en Av. Reforma en las cuales nos invitó a hacer conciencia sobre el impacto negativo que los memes pueden tener. Retomaré el tema pero desde el punto de vista de la conciencia vial.

Trabajo en un organismo que se dedica a operar carreteras. He visto muchos accidentes, a diario nos llegan videos de accidentes en todo el país. Es importante que sepan que hay muchísima gente y dinero involucrados en hacer carreteras más seguras, para que las personas como ustedes lleguen a salvo a su destino. La seguridad vial es una constante preocupación. Pero esa preocupación parece no compartirla la sociedad en general, no atendemos las recomendaciones.

Quiero compartirles algunos datos extraoficiales pero ciertos:

  • Si vas a 80 km/h y volteas a ver tu celular por 5 segundos, equivale a circular 100 metros con los ojos cerrados.
  • Conductores ebrios y exceso de velocidad son la primera causa de accidentes mortales. El alcohol y el volante matan más personas que el narcotráfico.
  • La segunda causa son los distractores como el celular.
  • Los límites de velocidad están establecidos de acuerdo a las condiciones de la carretera y climáticos de la zona (grados de inclinación de las curvas, niebla, aguanieve, curvas cerradas, etc.). Cuando no se respetan los límites no se puede garantizar la seguridad de ningún vehículo.
  • El cinturón de seguridad salva vidas, muchas vidas, en serio.
  • Fundamentamos nuestro razonamiento con base en la frecuencia y no en la probabilidad. Es decir, si nunca hemos tenido un accidente, nuestra frecuencia de accidentalidad es de 0% lo que nos lleva a pensar que nunca nos va a ocurrir. Es un concepto equivocado pero generalizado.
  • No sabemos manejar. Así llevemos muchos años manejando no estamos preparados para reaccionar en caso de que el carro patine o gire inesperadamente. La mayoría de la gente entra en pánico y da “volantazos” a lo loco. Es importante capacitarnos, tomar cursos prácticos para saber conducir apropiadamente. Lo hacemos todo empíricamente, al “ahí se va”, aprendemos sobre la marcha, pero nunca aprendemos a hacerlo correctamente.

Pero esos son datos duros, quizás haya quien los desestime. Pero hay otro tipo de información muy importante que no se puede cuantificar: testimoniales de los paramédicos. Tengo amigos que son paramédicos y que atienden accidentes, les narro algunas historias que me han compartido, son verídicas, todas ellas.

  • Un vehículo se volcó, los paramédicos llegaron al lugar e inmediatamente se percataron que había un par de niños en la parte trasera del vehículo, inconscientes. Los sacaron del auto, los estabilizaron y los mandaron al hospital. Luego a los padres. Uno de los niños perdió un ojo. A pesar de las heridas considerables todos se salvaron. Tras los exámenes toxicológicos el resultado fue que ambos padres iban en completo estado de ebriedad.
  • Un jovencito, unos 18 años cuando mucho, circulaba a exceso de velocidad, perdió el control del carro y chocó de frente contra el muro central. El choque fue tan fuerte que dentro del vehículo el cuerpo del muchacho giro de manera tal que la cabeza quedó en los pedales y los pies en el respaldo del asiento. El tablero de mandos quedó en el asiento trasero. El muchacho murió en el lugar.
  • Un par de motociclistas iban echando carreritas, en una curva cerrada uno de ellos perdió el control, golpeó el muro central y cayó en el carril contrario. El motociclista en cuestión sólo se fracturó el codo. El problema fue que la motocicleta, al salir volando, impactó con otro motociclista y lo tiró. Éste otro motociclista, al caer patinó y quedó debajo de un vehículo que lo arrastró algunos metros provocándole la muerte instantáneamente.

Y así, cientos de historias que existen sobre accidentes que no pueden ser puestas en una gráfica. Les compartí algunas contables, pero hay más, muchas más tan escalofriantes e increíbles que superan a cualquier película de acción. Otro puñado de sucesos tristes que se cuentan con lágrimas en los ojos. Gente inocente víctima de la inconciencia e imprudencia de otros.

SI te sientes “muy salsa” como decimos en México y eres de los que piensan que borracho manejas mejor, o te sientes un Sebastian Vettel subvalorado por la sociedad, o simplemente piensas que nunca te va a pasar, te invito a que un día te detengas en los paradores y platiques con algún paramédico acerca de los accidentes que han atendido.  Verás que cambiarás de forma de pensar.

Espero que, a través de estas líneas, al menos una persona tome conciencia sobre la importancia de conducir responsablemente. Una persona consiente es un accidente menos, una vida menos en riesgo.

Adorable Pollito

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