Extra-ordinario

Hace algunos años, un viejo y sabio amigo mío me dio uno de los mejores consejos de mi vida. Hoy se los quiero compartir:

Cierta tarde, mientras conversábamos al calor de un cafecito, yo me quejaba sobre lo poco que (yo sentía) era valorado mi trabajo. Apenas había ingresado al mundo laboral y pronto me topé con la realidad. Esa que no te enseñan en la escuela. Hago mucho y me pagan poco – le dije – hay otros que no hacen nada pero cómo son cuates del jefe, hacen lo que quieren y nadie les dice nada. Ganan una lanota sin hacer nada. Se cuelgan de mi trabajo, lo presentan como suyo y ni las gracias me dan. Así pasaron varios minutos quejándome por la misma razón. Mi amigo no decía nada, sólo me observaba pacientemente.

Una vez terminada mi letanía, mi amigo, mientras removía el azúcar de su café me dijo: ¿tú sabes cuál es la diferencia entre una persona ordinaria y una extraordinaria?… (Confundido, fruncí el ceño) La persona extraordinaria es simplemente una persona ordinaria pero que aporta un extra en lo que hace…

Me saqué de onda, ¿cómo? – Le dije – ¿quieres decir que no estoy trabajando lo suficiente? ¿Qué no escuchaste lo que me pasa? Te estoy diciendo que creo que no valoran mi chamba y me dices que es porque no hago lo suficiente…

El viejo le sopló al café ardiente, me miró tranquilamente: No estás entendiendo nada, chamaco. Ser extraordinario no es serlo para los demás, es para ti. Dar ese extra no es para que sea valorado por los demás ni para quedar bien con nadie,  es para acostumbrarte a ti mismo a ser extraordinario. Haz de lo extraordinario un hábito en tu vida, en todo lo que hagas. Sé extraordinario en tu trabajo, en el trato con los demás, en la administración de tu dinero, en tu preparación académica, en tus hábitos personales, levántate temprano, aprovecha el día, invierte tu dinero, aléjate de los vicios. Haz las cosas bien, por ti, por la mera satisfacción de saber hacer las cosas bien, sin fijarte si se valora o no tu esfuerzo. El trabajo pesado que nadie quiera hacer, hazlo tú, sin quejarte, da ese extra. No seas un problema más del montón, sé una solución. Quejarse, malgastar el dinero, perder tiempo, ser flojo, irresponsable, grosero, vicioso y demás, cualquiera lo puede hacer. Esos son los ordinarios, tú, en cambio, debes distinguirte por no ser ordinario. Por ser extraordinario. Si te esfuerzas en que lo extraordinario sea tu diario vivir, notarás lo diferente que se ven las cosas, fortalecerás tu carácter, tendrás más claridad al meditar tus decisiones y entonces saldrás adelante. Si las cosas que valen la pena fueran fáciles, cualquier ordinario las haría. Remató sus palabras sorbiendo el primer trago de café.

Me estremecí, tuve que agachar la cabeza. Las palabras del viejo me avergonzaron y me hicieron entrar en razón. El viejo sabía de lo que hablaba, era extraordinario hasta en los consejos que daba. No sólo eran los años los que validaban sus palabras, también lo hacían sus extraordinarias maneras.

Desde entonces sigo su consejo. Siendo sincero, no puedo decir que soy extraordinario, aún me falta mucho para serlo, pero lo intento diariamente. Su consejo cambió mi forma de pensar y me ha funcionado. Las cosas se ven distinto para bien. No basta con ser buenos, hay que ser extraordinarios. Dar ese extra.

Adorable Pollito

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s