Puro folklor mexicano

Hola, me presento brevemente: Soy español-mexicano, tengo un bigote estilo principios de los 1900’s, vivo en Cuernavaca, tengo 30 años, le voy al Real Madrid, le voy al Necaxa…

…y precisamente, este fin de semana fui a ver al Necaxa al estadio Olímpico Universitario. Es quizás la vigésima quinta ocasión que veo a mi equipo (la mayoría han sido derrotas por desgracia). Los asientos que tenía no estaban mal, sin embargo, estaban muy abajo en la tribuna, por lo que había ciertos puntos en los que era preferible ver el partido a través de la megapantalla en vez de ver directamente al campo de juego.

Dejando a un lado el “espectáculo” deportivo, lo que más disfruto al acudir a un estadio de fútbol, es observar cómo se comporta la gente. Es una diversión infinita. Siempre se encuentra a una persona más graciosa y/o lépera que la anterior. “¡Pinches pumas marihuanos mugrosos!” gritaba un necaxista detrás de mí, provocando las risas de la mayoría de los aficionados sentados alrededor de él, exceptuando la familia “fresa” que llevaba a dos niños de no más de 7 años y que parecían tener blindaje anti-vulgaridades en sus oídos.

Hubo también otro detalle visual que captó mi atención en reiteradas ocasiones. Era incluso más desagradable que el nivel de juego que estaban mostrando ambos equipos en ese preciso momento del partido. Y es que una aficionada que estaba sentada en frente de mí, no dejaba de “flashearnos” la raya de sus nalgas… Se pudo ver claramente, que esa terrible legislación de prohibir el ingreso a toda persona portadora de un cinturón, y excelsamente implementada por el personal de seguridad del estadio, hizo mella en el atuendo de dicha aficionada. Era un espectáculo aparte ya que además, no era como que simplemente se veía un poco de tal raya, ¡sino que tenía medio culo de fuera la cabrona!… Perdonen mi francés, es sólo que creo que pudo haberlo solucionado de varias maneras, por ejemplo, quitándose ese inútil suéter que portaba a plena luz del sol a las 12 del día y amarrarlo a su cintura, cubriendo así su intimidad y evitando un posible trauma mayor a los niños “fresas” de 7 años que por cierto, presentaban un nulo interés sobre lo que sucedía dentro del campo…

En fin, el propósito de compartir todo esto es transmitir mi sentir (y el de mucha gente) cada que voy a un estadio de fútbol.

El fútbol en sí es punto y aparte, el verdadero espectáculo se ve en las gradas. Y he estado en varios espectáculos deportivos en otros países y ningún lugar como México. La gente es única. Y la gente se muestra tal cual es. ¡Puro folklor mexicano chinga´!

Saludos cordiales.

rayuela

Rayuela

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s